Despidiendo Ponferrada

El título del post viene a cuento de que la visita a tierras de Ponferrada era por motivo de una despedida de soltero de un buen amigo. Es un destino muy solicitado por los gallegos, y me imagino que también por asturianos y castellanos entre otros, para este tipo de eventos, y no sin razón.

Cuando entras en Ponferrada lo primero que te llama la atención es que está rodeada completamente de montañas, está situada en el valle de El Bierzo y limita por los montes Galaico-Astures al norte y oeste y por los montes de León al sur. Una vez que te adentras en la ciudad, lo segundo, al menos a mí, que te llama la atención, es el gran número de rotondas que hay, muchísimas. La ciudad está dividida por el río Sil, el principal afluente del río Miño, que la divide en lo que se puede considerar la zona vieja y la zona más moderna. Existen varios puentes que unen ambas partes a lo largo del tramo del río que pasa por la ciudad.

Nuestro primer destino fue el Hotel Madrid, nuestra base de operaciones también llamado hospedaje. Situado en la Avenidad La Puebla, 44, es un hostal con habitaciones un poco antiguas pero para dormir y ducharse vale perfectamente, la verdad es que ninguna pega respecto al hostal.

La comida fue en el bar Koala, situado a pocos metros del hostal al principio de la Calle del Río Urdiales. No me acuerdo cómo se llamaba el dueño, lo único que me acuerdo es que era aférrimo seguidor del Real Madrid y un facha en toda regla, con banderas de España y posters de toros colgados por todo todo el local.

Nuestra actividad elegida fue la de tapear y «barear». También cerca del hostal, en una plaza de la Avenida Pérez Colino, nos recorrimos todos los bares haciendo amigas camareras allí por dónde íbamos. Una auténtica gozada.

Ya llenos, llega la hora de la cena, en un restaurante situado en la Avenida del Castillo, justo en frente al Castillo del Temple o de los Templarios, pero lo que pasó en el restaurante se queda en el restaurante.




Castillo del Temple

 
Respecto a las zonas de marcha, hay varias a las que se pueden ir en función de la hora y de lo que se busque. Para primera hora, en la Plaza de la Encina está la zona de vinos. Después se puede ir por el centro de la ciudad donde está la zona de pubs, hasta aquí se puede ir andando dando un paseillo un poco largo. Para acabar, se puede ir a la Gran Manzana, un polígono lleno de discotecas, al cual se deberá coger un taxi para poder llegar allí. Existe también una discoteca muy conocida, la Oxi, a la cual el del bar Koala nos insistió mucho en ir (debía de tener comisión) pero finalmente no fuimos así que no os puedo contar mucho más sobre ella.

La parte cultural de Ponferrada quedará para otros post, cuando regrese allí, porque esta primera visita de cultural no tuvo mucho, pero en definitiva, esto es lo que tienen las buenas fiestas de despedida, ¿no?.

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