Isla de La Maddalena

Cuando hablé del viaje a Cerdeña por la parte norte me quedó por comentar la visita a la isla de La Maddalena, ya que merecía una entrada propia por sus buenas y solitarias playas. La isla está ubicada al norte de Cerdeña y pertenece a la provincia de Olbia. Para llegar se puede hacer mediante ferry desde el puerto de Palau, que lo une directamente con el puerto de La Maddalena. En el ferry puedes llevar el coche para poder recorrer tranquilamente la isla ya que es bastante extensa. Las islas de La Maddalena y la isla de Caprera están unidas por un puente por lo que es posible visitarla también en coche, así como la isla Giardinelly. Las otras islas que forman el global de La Maddalena no son accesibles por coche, solo pueden ser accedidas mediante barcos privados.


Como ya comenté las islas son bastante extensas por lo que puedes optar por recorrerlas y echar poco tiempo en muchos sitios o bien centrarse en algunos de los puntos más importantes de la misma. Nosotros preferimos lo segundo para aprovechar el día y descansar.

Lo primero que se ve al llegar al puerto de La Maddalena es el paseo y las casas que forman el casco histórico. En este punto se disponen numerosos bares y supermercados para coger provisiones para el resto del día si es que aún no vienes ya provisto de todo lo necesario.

Después de coger las provisiones necesarias pusimos rumbo hacia el norte de la isla en busca de una de las playas más conocidas de la isla. Durante este recorrido pasamos por sitios y carreteras interiores con buenas vistas a playas y aguas cristalinas de un azul turquesa divino.

La primera playa es Monti D’Arena, de arena gruesa y dorada con unas aguas azul turquesa ideales para hacer snorkel.

Después de una larga estancia en esta playa ponemos rumbo a la isla de Caprera y subimos hasta el norte, hasta lo alto de la colina, donde se encuentra la casa museo de Giuseppe Garibaldi, militar y político italiano y uno de los principales líderes y artífices de la Unificación de Italia. Desde esta colina hay unas muy buenas panorámicas de las islas.

Para finalizar el día volvemos a la isla de La Maddalena, esta vez a la parte oeste para despedir el día con una fantástica puesta de sol desde uno de los mejores lugares para ello en la isla. Concretamente llegamos a la playa de Bassa Trinita, una pequeña cala con numerosas rocas en el agua que la hacen aún más bella si cabe. A pesar de ser casi de noche, la puesta de sol estaba llegando, hacía una temperatura muy agradable y el agua estaba espectacular (finales de julio). En este caso ha sido muy difícil la selección de fotos ya que, bajo mi punto de vista, todas eran merecedoras de ser mostradas aquí.

Para finalizar un gran día, y ya de vuelta en Palau, nada mejor que tomar un «algo» en una buena terraza a pie de puerto como en el Upper Bar, justo situado a la salida del ferry.

Ahora en el siguiente viaje a Cerdeña tocará visitar la parte de sur que, según comentan, es más montañosa y quizás no tan turística como la norte, pero habrá que verlo con mis propios ojos si es posible.

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