Playa de los Cristales

El nombre de esta playa es muy llamativo, ya que nos hace imaginar una playa que está llena de cristales en lugar de arena fina dorada y a la que solo a los que les gustan caminar por encima de cristales acudirían encantados. Entonces la pregunta es por qué alguien querría ir a esta playa. Pues la respuesta es fácil, para verla con mis propios ojos. A estas alturas ya os imaginaréis el por qué del nombre de la playa. Cuenta la historia que la naturaleza es muy caprichosa, y se supone que en esta zona de Laxe había un antiguo vertedero donde se tiraban las botellas y otros recipientes. El continuo oleaje hizo que el mar recogiera esos restos y los devolviera pulidos formando un pequeño museo en una pequeña cala. Su «arena» son los pequeños cristales que hacen de esta playa una maravilla.


Esta pequeña playa está en la costa de Laxe, en su carretera al Cementerio. Aprovechando esta visita no perdáis perderos por las calles de Laxe, las que se meten entre el pueblo son pequeños callejones que suelen ser de único sentido que hacen que te pierdas, de ahí lo divertido. Su paseo principal nos llevará por delante de la playa de Laxe, llegando hasta su puerto. Una visita casi obligada es subir a la Ermita de Santa Rosa de Lima, bien andando bien en coche, las vistas panorámicas de Laxe son espectaculares. 

 El paseo continúa hacia otra playa de Laxe más aislada y muy conocida por los surfistas, la playa de Soesto, la cual forma parte también de un tramo de la famosa Ruta dos Faros, que recorre gran parte del litoral da Costa da Morte llevando al caminante por acantilados, playas, faros y en general, bellísimos lugares. Es una playa perigrosa para el baño por sus corrientes y a la que le entra mucho mar. 


El viaje continúa y finaliza en Muxía. Allí es obligada la visita al Santuario da Virxe da Barca. Allí, además del santuario, se encuentra el faro de Muxía y la conocida pedra de Abalar, una piedra que se movía y que cuanta la leyenda que la piedra podría ser la barca de piedra que quedó allí tras el encuentro entre el Apóstol Santiago y la Virgen. La gente que movía la piedra estaba libre de pecado, ya que si no la piedra no “abalaba”. Además, existe la creencia popular que la piedra se balancea cuando quiere ya que en alguna ocasión muchas personas se han colocado encima y la piedra no ha “abalado”. Otras veces la piedra “abala” sola y se cree que cuando lo hace es para presagiar una desgracia, y así debió de ocurrir hace un par de años cuando un fuerte temporal la destrozó por completo.

Estando en Laxe no dejéis de degustar el producto de la tierra, como por ejemplo, una buena ración de percebes y vieiras.


 

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