Sevilla y su color

Dicen que Sevilla tiene un color especial. Realmente lo tiene tanto de día como de noche, bien callejeando entre sus múltiples calles perdiéndote por recónditos lugares o bien paseando a la orilla del largo Guadalquivir, y su muy famosa Semana Santa.

Podemos comenzar el recorrido desde el centro, partiendo de la plaza de la Puerta de Jerez y dirigiéndonos por la Avenida de la Constitución hacia la catedral y la Giralda, cuyas campanas reclinan de tal forma que parece que se va a caer el cielo en cualquier momento, un espectáculo ensordecedor que vale la pena escuchar. Al lado de la Giralda está el Hotel Eme, en el que cabe destacar su terraza abierta a todo el público y desde la que puedes disfrutar de unas buenas vistas de la Giralda mientras tomas una copa o un refresco. Es posible subir a la Giralda y entrar a la catedral para poder ver parte de su interior. La plaza que está situada delante de la Giralda se llama Plaza Virgen de Los Reyes y mirando desde ella a la Giralda, a mano derecha encontramos el Palacio Arzobispal.

A mano izquierda nos encontramos con la plaza del Triunfo y al fondo de la misma los Reales Alcázares, a donde se puede entrar para poder ver su interior junto con sus magníficos jardines.



Plaza del Triunfo y Reales Alcázares

 Subiendo desde la Giralda por la calle del «Giraldillo» nos podemos adentrar en el barrio de Santa Cruz donde podemos perdernos callejeando entre sus calles, llenas de bares donde poder tapear mientras te tomas una fría cerveza. Este barrio cuenta además con numerosas capillas e iglesias bastante conocidas, como la que lleva el nombre el barrio, la Iglesia de Santa Cruz, la Iglesia de San Nicolás o la Iglesia de Santa María La Blanca, una zona con un par de monolitos romanos en la calle Corral del Rey, fantásticas plazas, como la Plaza de Los Naranjos, conocida así por estar rodeada de naranjos y jardines, como los de Murillo, desde los que se puede llegar a la Plaza de Santa Cruz, distinguida por tener una veleta en su centro. Además, en la calle Aire, se encuentran los baños árabes «Aire de Sevilla», un spa al que vale la pena ir para poder relajarse en sus piscinas y poder recibir un masaje reconfortante. Después podemos acercarnos a la calle Sierpes, la calle comercial por excelencia llena de tiendas. Cabe destacar también la Calle Zaragoza, donde hay una heladería, La Fiorentina, bastante conocida, donde se puede parar un momento para disfrutar de uno o varios de sus muchos sabores de helados. Podemos seguir bajando hasta llegar a la Plaza del Salvador, muy concurrida por sus terrazas y por la iglesia que allí existe. De ahí nos podemos mover a la Plaza Nueva, donde se encuentra el ayuntamiento de Sevilla, para acabar bajando hasta las orillas del Guadalquivir.

A partir de ahí podemos seguir por la Avenida de la Maestranza donde podremos encontrar como destacado la plaza de toros de La Maestranza, donde hay numerosas estatuas dedicadas a toreros, y un poco más adelante está el teatro de la Maestranza. Continuamos hasta llegar a la Torre del Oro para subir por el Paseo de Cristóbal Colón hasta llegar de nuevo a la Puerta de Jerez, nuestro punto de partida.

Plaza de Toros de La Maestranza

Torre del Oro

De nuevo en la Puerta de Jerez podremos seguir la calle San Fernando, donde cabe destacar el hotel de lujo Alfonso XIII y la Universidad, usada como capilla y museo. A continuación nos dirigimos hacia el parque de María Luisa, en el cual está situada la Plaza de América, también conocida como plaza de las palomas porque está repleta de palomas, el Museo Arqueológico o el Pabellón Real Mujécar. Este parque se encuentra a los pies de la majestuosa Plaza de España. Esta plaza es de visita obligada, tanto de día como de noche, ya que en la noche ofrece una muy buena visual para las fotos. Ya fuera del parque, podemos tomar el paseo de Las Delicias y empatar con el paseo de Las Palmeras para ver algunos edificios construidos para la expo de Sevilla y que ahora son usados como embajadas o edificios gubernamentales de ciertos países. Próxima al inicio de este paseo se encuentra una entrada a una zona del puerto de Sevilla.

Plaza de América (Plaza de las palomas)

Plaza de España

Plaza de España

Plaza de España

Plaza de España

Ya un poco más alejado, está el barrio de Nervión, donde cabe destacar el centro comercial y el estadio Sanchez Pizjúan del Sevilla. También un poco alejado de este, es visita obligada La Macarena. Allí se encuentra una de las iglesias más conocidas de toda Sevilla. Podemos continuar hacia la alameda de Hércules, un parque donde hay unas terracitas para poder descansar mientras tomas algo. Continuamos hasta llegar al río y una vez que cruzamos el puente nos encontramos con isla mágica, parque temático, los jardines del Guadalquivir y la Cartújar.



Iglesia de La Macarena

De vuelta en el centro, pero ahora del otro lado del río, el cual lo podemos cruzar bien por el Puente de Triana, el Puente de San Telmo hasta la Plaza de Cuba y un tercer puente, el de Los Remedios, en cuya glorieta de los marineros voluntarios se encuentra el edificio llamado Costurero de La Reina. Una vez del otro lado del río, en el barrio de Triana, cabe destacar la calle Betis, llena de restaurantes y bares a orillas del Guadalquivir y su Iglesia, también es una de las más conocidas en Sevilla. Al lado queda el barrio de Los Remedios, donde se celebra la Feria de Abril, y además cabe destacar la calle Asunción, es la calle de tiendas por excelencia del barrio, y el parque de los Príncipes, una zona ajardinada bastante amplia que la gente aprovecha para hacer deporte y dar paseos a lo largo del día.

Parque de Los Príncipes

 
 

 
 
 

Disfruten del color especial de Sevilla…

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